Una buena noticia para todos. ¡Enhorabuena!
Que por fin se presente la candidatura de la cultura asturiana de la sidra a la Unesco para su declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, constituye sin duda alguna la más importante noticia, no ya de este mes de especial actividad sidrera, sino de los últimos años, y su transcendencia solo es equiparable a la constitución de la DOP Sidra de Asturies.
Con muchos años de retraso, cuando otras candidaturas que se anunciaron al mismo tiempo ya hace años que han completado todo el proceso y obtenido este reconocimiento por la Unesco como patrimonio inmaterial de la humanidad, por fin se ha conseguido que el Estado español presente la candidatura asturiana ante la Unesco.
Hasta llegar a Madrid, nuestra candidatura ha sumado incapacidades, desinterés e ineptitudes por parte del “Principado”, pero sobre todo ha contado con el apoyo firme y entusiasta de la sociedad asturiana y la labor silenciosa y constante de muchas personas, entre las que sin duda hay que destacar la figura del historiador Luis Benito García, a cuya iniciativa, perseverancia y trabajo debemos que hoy veamos más cerca el reconocimiento internacional de nuestra cultura de la sidra.
Vaya pues desde aquí, nuestro agradecimiento expreso a Luis Benito García y a todas aquellas personas que con él han colaborado en dar este importante paso, que esperamos se vea refrendado por la Unesco próximamente.
Por lo demás, éste está siendo un mes de especial actividad en el mundo de la sidra, en el que tras la destacada presencia de nuestra bebida patria en Madrid Gourmet, se ha sucedido la celebración en Uviéu del International Cheese Festival, donde la Sidra de Asturies ha conseguido un merecido protagonismo, especialmente gracias a la realización del Cider Lab, una brillante iniciativa de la DOP Sidra de Asturies, con gran éxito.
Per hay mucho más, el sidraturismo asturiano se mueve, y ya hay 35 empresas vinculadas a ese “club de producto”, la Cátedra de la Sidra de Asturies ha alcanzado importantes objetivos, y lo que es más importante, la ‘cosechona’ de este año parece estar absorbiéndose de forma ordenada por los llagares asturianos, todo un cúmulo de buenas expectativas.