“A mi padre y a mi tío les gusta mucho cantar, y mi padre, siempre que los domingos ponían la canción asturiana por la noche, me sentaba con él en el sofá. Y me decía: ‘¿pero cómo te gusta esto?’ y yo le respondía: ‘pues me encanta’. Entonces debajo de casa empezamos a ir a una sidrería donde conocimos a Ismael y empecé a ir luego a sus clases”.
LA SIDRA.- El Ismael al que se refiere es el mítico Ismael Tomás, profesor de una de las escuelas de música tradicional, la de La Quintana de Xixón. “Es nuestra cultura. La sidra está unida a los bolos, a los juegos tradicionales y por supuesto a la canción asturiana. Estamos muy contentos de que ahora haya una cantera de pequeños cantantes que ponen muy en alto nuestros valores. Son sobre todo niñas, las mujeres son más echadas para adelante en este aspecto, por eso también queremos que se animen niños. Se dice que la tonada no tiene mucho público, y no es así, porque a donde vamos, siempre está lleno” dijo Tomás para esta revista.
Noemí Alonso y Laura Uría también demostraron sus dotes, y vaya de aplausos que obtuvieron. “Yo desde pequeña canto y me gusta mucho” dice la primera, la segunda termina: “Desde los cinco años empecé cantar, de todo, y ahora con lo que disfruto es de la tonada”. Al día siguiente tocó el tuno a los alumnos de la Escuela Tradicional Manolo Quirós de Uviéu. Anabel Santiago explicó: “Hay un montón de gente joven que lleva unos años saliendo, en la escuela donde estoy como profesora, cada vez noto que hay más matriculaciones de niños y adolescentes que están destacando mucho. Gracias a los medios de comunicación las personas se están acercando más a la tonada, entonces hay un resurgir”.